CÓMO UNA INCREÍBLE ABUELA TRANFORMÓ SU PATIO TRASERO EN UNA SALA DE ESCAPE ÉPICA
Si dirigir partidas fuera una disciplina olímpica, Marcie estaría seguramente en lo más alto del podio.
Decidió fusionar su creatividad con nuestro juego listo para jugar “La Isla Wooka Booka”, y el resultado fue una increíble fiesta de escape room.
Estamos muy agradecidos de que Marcie no dudara en compartir su experiencia contigo, para que puedas inspirarte y crear una experiencia única para tus hijos.
1. ¿CÓMO SE TE OCURRIÓ LA IDEA DE ORGANIZAR UNA FIESTA DE ESCAPE ROOM?
Buscaba algo que hacer con mis nietos que incluyera también a algunos de sus amigos durante el verano de la Covid. Ya había hecho vuestro escape room “Laboratorio del profesor Soen”, que encontré en Facebook, y fue increíble, así que esta vez decidí comprar el kit de juego “La Isla Wooka Booka” y convertir mi patio trasero en una aventura épica.

2. Tu montaje y la decoración eran espectaculares. ¿Fue difícil organizar esta fiesta?
¡En absoluto! El propio juego era una fuente enorme de inspiración. Gasté algo de dinero en la decoración, pero fui al Dollar Store y encontré un montón de ideas. Estuve una semana con ello, en mis ratos libres, pero en total probablemente fueron solo unas pocas horas y lo hice todo yo sola. ME LO PASÉ GENIAL PREPARÁNDOLO.- ¿Por qué decidiste montarlo al aire libre?
Por la pandemia, decidimos que el aire libre era el mejor sitio, y como era verano, ahí era donde los niños tenían que estar. También me dio más espacio para poder repartirlo todo y dejar que los niños se movieran.

3. ¿Qué fue lo que más te gustó de todo el evento?
Disfruté muchísimo formando parte de ello con los niños, teniendo un papel que interpretar (Lau Kamau). Mi parte favorita fue jugar a piedra, papel o tijera con los niños.
- ¿Fue divertido interpretar el papel de Lau Kamau?
Sí que lo fue. Disfrazarme se salía un poco de mi zona de confort, pero a los niños les encantó. Le dio un toque extra a toda la experiencia.

4. ¿Cuántos niños jugaron y qué tal fue su experiencia?
Eran 6 niños, de entre 7 y 12 años. Los separé en 2 equipos de 3. Los niños venían de 3 familias, 2 hermanos de cada una, así que había hermanos en cada equipo y también una buena mezcla de edades.
SE LO PASARON EN GRANDE. Sabían exactamente qué hacer con los acertijos, gracias a las instrucciones tan claras. Disfrutaron mucho con Lau Kamua porque me metí en el personaje y marqué el tono de la fiesta, lo que aumentó su emoción por lo que venía después. La decoración también ayudó a marcar el tono de lo que estaba por llegar. Su parte favorita fue el acertijo de piedra, papel o tijera, los bailes, los saltos y las canciones. Apenas tuve que ayudarles, pero disfrutaron mucho trabajando juntos en los acertijos, con una pequeña competición sana entre los dos equipos. ¡y consiguiendo un montón de chuches al final!

5. ¿TE SORPRENDIÓ SU HABILIDAD PARA RESOLVER LOS ACERTIJOS?
Trabajaron juntos en los acertijos, con muy poca ayuda por mi parte. A veces solo tenía que ayudarles a concentrarse, porque eran niños y se distraían fácilmente entre ellos, con el otro equipo o con el calor (porque hacía muchísimo calor). Pero en general consiguieron resolver los acertijos juntos, como equipo.

6. ¿CUÁL FUE TU PARTE FAVORITA DEL MONTAJE?
Mi mayor reto y mi parte favorita fue convertir mi jardín en una isla tropical. Recortes de papel, decoraciones de jardín baratas y unas cuantas plantas tropicales lo unieron todo. Hay 3 números en el último acertijo, así que puse números por todo el jardín, colocando esos tres números en los tres primeros acertijos, para añadir un poco más de intriga, aunque ni siquiera sé si los niños se dieron cuenta. :)
7. ¿PUEDES COMPARTIR ALGUNOS CONSEJOS PARA QUIEN QUIERA ORGANIZAR LA FIESTA ESCAPE DE WOOKABOOKA?
Simplemente hazlo colorido y divertido. No tengas miedo de meterte de lleno en el papel de Lau Kamua. A los niños les encantó el gigante de la isla. Yo no lo haría demasiado grande: 2 equipos estuvo bien, podía ayudar a los dos y seguirles el ritmo, porque un equipo siempre iba un poco por delante del otro. Hicimos una pausa para refrescarnos, por el calor, antes de la última etapa del juego. Solo tenía un cofre del tesoro con 2 candados. Los niños se portaron bien y no se lo destriparon al segundo equipo, pero puedes cambiar la combinación usando los 3 números para que siga siendo un reto por si alguien intenta destripárselo al segundo equipo, que va por detrás. Estuvo bien tener los equipos igualados por edad, con los mayores trabajando con los pequeños e intentando incluirlos en los acertijos. Los acertijos estaban bastante bien pensados para eso, de modo que todos los niños tenían que participar. En cuanto a la decoración, el Dollar Store en verano fue mi salvación. Recortes de cartón de pájaros, monos y lagartos de metal, farolillos de papel y collares hawaianos. También ayudaron unas cuantas plantas tropicales para mi porche. Para la etapa de las serpientes, encontramos serpientes de peluche, y yo misma hice un par, para colgarlas alrededor del pequeño cenador donde lo montamos. Intenté repartir todo el juego por el patio trasero. Para la última etapa, escondí las piezas del juego por el jardín e inventé mis propias pistas. Eso hizo que los niños se lanzaran a una pequeña búsqueda del tesoro para encontrarlas.


8. ¿USASTE LAS INVITACIONES Y LOS PÓSTERES QUE FORMAN PARTE DEL KIT DE ESCAPE ROOM?
¡Claro que sí!















